martes, 12 de febrero de 2013


                                    La capacidad de elegir o de tomar decisiones


La capacidad de elegir o de tomar decisiones es un importante ingrediente de la libertad. Las personas dudamos, cambiamos de opinión, nos arrepentimos de nuestras malas elecciones y siempre disponemos de varias alternativas para elegir, considerando los cursos de acción más convenientes y valorando los efectos. Los seres humanos tenemos, pues libertad, autoconciencia y voluntad. En cada momento de nuestra vida tomamos decisiones, aunque no siempre preveemos las consecuencias que pueden acarrearnos, o quienes nos rodean.Así, cada uno de nosotros construye su existencia partir de las decisiones, lo que has sido hasta ahora. Ni las plantas ni los animales pueden hacer algo parecido, ¿no es cierto? Por eso, Jean-Paul Sartre, pensador francés, dijo que los seres humanos estamos condenados a ser libres. Esto significa que, aunque quisieras, nunca podrías dejas de elegir. Para que nos quede más claro vamos a ver un ejemplo:Supongamos que un día te dices a tí mismo: "Esta bien, voy a hacer todo lo que ordenen, cumpliendo al pie de la letra lo que me digan y dejando que los demás decidan por mí" En realidad, al decidir ya no decidir, estás diciendo!, tu decisión consiste en que los demás decidan por tí. Lo curioso es que si mantienes esta decisión, aún así seguirás decidiendo. ¡decidiendo mantenerla!, así que ni siquiera entonces habrás dejado de ser libre.